jueves, 30 de mayo de 2019

¿Y si me miràs algo màs que los estados/stories?

Què nos està pasando a la raza humana que cada vez tiene màs y màs problemas para comunicarse? Todo nos da miedo, pànico? Vergûenza? Nos domina el qué dirán… o el egoìsmo de esperar que “el otro” aborde, arranque, diga, me busque y mientras yo… DIVA/O. Ya nadie se juega a decir lo que le pasa? No queda ningún frontal, pràctico, directo? Es el reino del histeriqueo… y ya no exclusivo de la mujeres eh… no me vengan con la sarasa de que la histeria viene del útero y no se cuántas giladas más… todes alguna vez subimos un Estado o Story con el fin de lo que vea alguien… los otros 65 que nos los vieron no nos importan.. Salvo para subirnos el ego y sentirnos influencers de subdesarrollo… esa frase que dice algo entrelíneas, o esa foto donde salí hermosa, o eso que estoy haciendo, viviendo ahora quiero que lo vea un X… y no dejaré de entrar a ver “quien me vio” hasta que me vea!
 
¿¿¿QUÉ ES ESTO CHICOS??? El chusmerío barato del cole cuando te pasaban el papelito de quien te gusta y le gustàs??? ¿Esto es evoluciòn? No faltarà alguien que te diga que un “visto” no significa nada.. Que muchos te “ven” porque estàs en la lista de ver y estàn en la sala de espera de un consultorio o en la fila eterna de super y bue, sì, te vieron…

¿Pasó de moda el hablar? El “Hola, cómo andàs?”... si no podemos hacer contacto visual, bancarnos los ojos del otro sobre mi persona, y ni hablar sobre mis ojos… cómo carajo se va a reproducir la especie??? Por nudes y sexting? El miedo nos está ganando. Cómo lo dejamos llegar tan lejos. En esta locura de “evitarnos” malos momentos, tristezas, desamores… no nos atrevemos a vivir nada, no sabemos de fracaso pero tampoco de satisfacción… El hombre (en genérico, es decir hombres y mujeres) viven gracias a las miradas de los otros… de ese espejo que significa el otro para mi. Pero mientras ese otro estè detràs de una pantalla, no hay espejo. Y la mirada se distorsiona. Y cada lado de la pantalla crea la imagen que más le gusta y así, si en algún momento cometen la osadía de encontrarse en la vida real: se decepcionan. Porque ningún otro es igual a esa imagen que hizo uno del otro.

Si sos de los que quiere cambiar esto, te propongo un experimento: solo por hoy en esos estados contà algo muy tuyo que no sepa nadie, o casi nadie. Que propicie una charla… y seguila. Y si podès que propicie un café, un mate y un encuentro. Eso sí: pongan los celus en silencio.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Todo lo que no hacés



Hace apenas unos días tuvimos una discusión vía mail en pleno 2018.. si, él siempre tan moderno y actual. En el entredicho, donde yo le reclamaba que mis hijos (también suyos) y yo cambiábamos todo el tiempo nuestra rutina y dejábamos de lado actividades o cosas que nos gustan y nos hacen bien, solo por hacerle a él un favor: que los chicos vuelvan antes a mi casa para que puedan ir al club (porque él dice trabajar todo el domingo) -Fechas y cumplimiento de los padres y sus prioridades creo que da para otro/s Post/s...- Mbue ... osó contestarme muy suelto de cuerpo (lo imagino.. porque fue por mail) deslizar un. "¿Y vos qué sabés qué hago dejo de hacer?"... y si bien entré en cólera cual hincha de Argentina cuando Venezuela nos metió 5 goles... mi alma de redactora se relamía pensando en todo que podría escribir gracias a este disparador.

Lo primero que se me vino a la mente fue: hace dos años que realmente NO me importa lo que hacés de tu vida. Por mi podes ser parte de una orgía con Motumbo y animales, que duermo igual sin frazada. LO que sí sé... y no me podés cuestionar es LO QUE NO HACÉS. Y ya que ni el Juez, ni los 5 abogados que puse, ni la psicóloga de pareja, ni la psicóloga de tu hijo mayor logró hacerte reaccionar, anoto en esta breve lista para mi por catarsis, para alguna mamá recién separada, para que Suar haga una peli o para la posteridad... Algunas de las muchas cosas que no hacés.

No llamás NUNCA a casa para hablar con los chicos. Y nunca literal, no un modo de decir. Ni siquiera para saber cómo les fue en el control pediátrico (que obvio no fuiste porque estabas de viaje). Incluso muchas veces que te llaman los chicos no respondés.

No saludás cuando venís a buscarlos o dejarlos. Claramente yo soy un potus para vos (no me jode) pero sí me jode la mala educación que les mostrás como modelo a tus hijos con esta actitud.

No te intentás hacerte amigo de los padres de los amigos de tus hijos. Básicamente sos un antisocial. Que eso no jodería, si no fuera que tus hijos sí tienen amigos y quieren mantenerlos.

No los llevás a ningún médico. Y si lo hiciste fue uno en dos años y medio y porque yo te saqué el turno. Te anoto a todos los que van para que veas todas las oportunidades que tenés de hacerlo: pediatra, oculista, otorrinolaringólogo, dentista, fonoaudióloga, nutricionista, estudios como placas, ecografías, guardias por anginas... "NADA. Si tenía fiebre o dolor un Ibu y a la cama. Mamá ya te ve mañana"

Aclaración 1: que esto no le implica gasto alguno, porque cada vez que los chicos están con este señor yo le mando la credencial de la Prepaga para que se atiendan en cualquier parte.
Aclaración 2: No he mencionado nada para mi, todo es por los 2 hijos en común por los que peleó afanosamente para que lleven SOLO su apellido. Es decir, creo que los reconoció como propios.

No lo sacás a jugar a la pelota al parque. ¿Hay algo más básico entre padre e hijo que esto? Es gratis, es libre y lo único que implica tener es ganas.

No lo llevás a entrenar al club a tu hijo mayor que lo necesita por prescripción médica. Para evitar un problema urológico y sobretodo para bajar de peso y tener una vida más saludable. Ni a tu hijo menor que encima le apasiona el fútbol.

No fuiste a entrega de boletines, ni al acto donde su hijo menor fue escolta de la bandera argentina, ni clases abiertas, ni a reuniones citadas por docentes, ni a la psicóloga derivadora.

No llevaste a los chicos a un control pediátrico programado con 3 meses de anticipación, porque no te convenía la fecha y estaban lejos (La Plata).

No atendiste el teléfono una noche cuando tuve un problema urológico de Joaquín, ni se apersonó cuando estuve demorada en una guardia con uno de los chicos, previo a la operación de fimosis.

No lee el cuaderno de comunicaciones de los chicos.

No tiene ropa de los chicos en su casa. Siempre debo enviarle un bolso y si se olvida un calzoncillo no compra uno, se lo lava para que esté para el otro día. Si hace frío pide que le mande una campera. Y el único día que compro una remera blanca, me pidió que se la mande de vuelta a su casa, porque la había comprado él.

A veces olvida darles la medicación o ponerle a crema (también prescripción médica).

Lo único que aportó al campamento del mayor fue una linterna sin pilas, que cuando le compré pilas no funcionó.

No les compra útiles o materiales que precisan para el colegio. Y no digo uniforme (que sí compro parte en enero, pero tampoco compró cuando perdieron camisa y buzo) Me refiero a boligoma, esfera de Telgopor o un cuaderno. Ahí también les dice: "Pedíselo a mamá".


Las frases de mi ex

Este más que un post, debería ser un blog. Qué digo un blog, un libro. Que digo un libro, una enciclopedia. Más que una enciclopedia, toda una biblioteca. La más grande de las bibliotecas porque no cabría en este espacio la cantidad abrumadora de pelotudeses por minuto que puede llegar a decir un hombre separado, rencoroso y con ganas de molestar al prójimo por el solo hecho de haberle dicho la verdad: No te quiero más.

Se me culpa de ser sincera. De llamar a las cosas por su nombre e intentar que el Señor se haga cargo de lo que le corresponde: la vida de 2 hijos de lo que fue nuestro matromonio, que hace 3 años ya no existe, pero funcionó más o menos durante 13.

Estoy tan harta de la cantidad de inconmensurable de giladas, que decidí escribirlas a modo de catársis, para organizar pensamientos, pero sobretodo para prevenir a toda mujer que le pase más o menos lo mismo... a vos pebeta, loca linda, amigue... leé y léete... acá vas a encontrar palabras tan ridículas como reales ("Te cambio el domingo por llevarlos al cole el viernes), tantas reflexiones absurdas como verídicas (Tres años después del divorcio: "Yo no me quería separar")... pero te juro por la vida de mis dos hijos que son verdad... Este pibe es una máquina de tirar ideas para que algún día Suar o Campanella lean este blog y me inviten a hacer una peli...  y bue... si no sirvió como marido que al menos sea la fuente de enojo y en consecuencia inspiración para al menos armar un Stand up. Ah, eso sí: cualquier similitud con la realidad es PURA COINCIDENCIA.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Basta

Posta. Basta. Me harté de verdad. Si te banco es porque sé que nos quedan 14 largos años de criar a nuestros hijos. No te soporto, pero al menos tengo la madurez de mirarte a la cara. De saludarte (y no solo en el Juzgado). De preguntar, de llamar, de proponer, de querer arreglar temas. De ser por vos todos los temas nos superarían y se nos caerían encima... porque no resolveríamos nada y pondríamos parches por doquier.

Yo tengo que entener. Siempre te tengo que entender. Porque te dejé. Porque seguís dolido. Porque no lo asumís. Porque te cayó como un balde de agua fría. Porque no te imaginabas. Porque no tenés un trabajo fijo. Porque no cobrás lo que te gustaría. Porque hacés un esfuerzo (vos solo, no?). Porque te pido mucha plata. Porque viajás. Porque no entiendo tus tiempos. Porque, porque, porque... BAASSTAA.

¿Y alguna vez se te ocurrió tratar de entenderme a mi? En porque te dejé. En porqué no me duele. En cómo lo procesé tan rápido. En porque me resulta increíble que no te dieras cuenta de que estaba todo mal. En que yo sí tengo trabajo fijo y un horario que cumplir para pagar el 120% de la vida de tus hijos. En que yo tampoco gano lo que quiero o necesito. En que yo hice y hago un esfuerzo descomunal desde que dejaste la casa... En para todo lo que no te pido plata y pago. En porqué no quiero que viajen tan seguido los chicos... y sobretodo: Porque te cuesta tanto aceptar que la pareja ya fue y ahora TENÉS que cumplir el rol padre separado (es una obligación, no una elección) y dialogar con su madre para darles el ejemplo, de que dos personas adultas pueden llegar a acuerdos y trabajar en equipo más allá de que en lo personal no se tengan cariño. Y sí, va a haber peleas y discusiones. Miles. Si las había juntos se van a multiplicar por separado. Pero solo el intercambio de ideas, en un marco de respeto y con el foco puesto en el bienestar de dos hijos que no tienen ninguna culpa de nuestras diferencias, va a permitirles ser felices y algún día ellos sí proyectar tener una pareja y luego una familia sin miedo a fracasar (como nosotros).

¿Qué pido? Poner a los chicos como Norte de nuestras vidas. Que sí, ya no son el mismo camino. Pero nos vamos a cruzar infinidad de veces. Pido paciencia, tolerancia a la opinión del otro y diáologo. Mucho diálogo. Para bien o para mal la única manera en que el mundo evolucionó fue con acuerdos, charlas e intercambios.

Sí. Me tenés repodrida. Pero el amor por mis hijos es mayor a todo enojo. Y dije enojo, ni odio ni rencor.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Odiame

Hola… mbue no te voy a robar mucho tiempo. Es sencillo. Ehh… necesitaría… si es posible… que hagas todo para que te odie. Sí, así como escuchás. Hacé de cuenta que soy la peor persona del mundo y descargá toda tu ira en mí. Dale, sacala. Me la rebanco. Es exactamente lo que necsito hoy. Pooorfa.

Si, tal vez nos lleve un ratito meternos en los personajes. Pero nos tiene que salir tan bien como para un Oscar. Como para creérmelo posta. ¿Crees que podrás? Yo estoy segura que sí. Re confío en vos y tus sobrados dotes actorales.

Estoy convencida que es lo mejor que nos puede pasar. Porque vos estás armando una relación seria con esta chica que empezaste a salir y claramente la única forma en la que creo que te puedo olvidar es así.

Ya sé, suena loco, pero… creeme, yo hace 38 años que vivo conmigo y se lo que me molesta. Por ejemplo haceme sentir vulnerable, poca cosa. Decime que no me da la cabeza para algo, o no mejor… decime que no sé hacer nada bien. Que soy re inútil. Que soy mala madre o que mis hijos me van a odiar cuando se enteren lo que pasó. Que además de no saber cocinar, soy super charlatana, que no me entero cuándo me tengo que callar. Que estoy gorda y me creo mil solo porque “se me dio” con un pibe 15 años menor.

Decime que no querés perder más tiempo con una mina que no tiene ni la más puta idea de lo que es Pokemón. Con una piba que te pregunta cosas del Whats porque no lo termina de entender. Que es una especie de momia viviente que le gusta salir y caminar sin rumbo, en vez de estar y no estar porque te consume el celular. Ahora, eso sí, te pido que una vez que arranques no vayas marcha atrás. Necesito que no te arrepientas. Que no me abraces fuerte, ni me preguntes cómo estoy, ni me mires con ganas, ni si quiera me digas qué linda está… Necesito odiarte. No me sirve el gris, los vaivenes, la incoherencia, el quererme de una forma que yo no te quiero. Perdón. Ya sé que como la “mayor” debería comportarme de otra manera. Ser adulta y asumirlo, siendo “amigos”. Creeme que lo intenté y no me sale. Me hiere cada abrazo más. Lo peor es que me gustan tanto que no solo no puedo evitarlos, sino que trato de generarlos.


En síntesis, solo te pido que me odies, que de alguna manera distópica quiero conseguir que me ames aunque sea al revés.

Frizados

Un pibe con problemitas íntimos asociados a situaciones drásticas emocionales, decide por tanto alejarse del mundillo femenino; un ex ex ex recontra ex que reaparece 23 años después, pide el celu y propicia charlas hot por WhatsApp; un lanzado joven que ni bien crusheamos me tira "vamos al cine?" antes de un “Cómo andás? y aún no vimos nada; un match de Tinder que dijo "hacerse un ratito" (que nunca llegó) para conocernos, y un medio pirata que aparece cada tanto... -porque no me quiero enganchar con alguien "ocupado"- son apenas algunos de los que frizzé. Y si. Definitivamente tengo el freezer lleno de pibes que: o no tienen tiempo, físico y/o ganas pero tampoco se hacen cargo de cortar (lo que en muchos casos jamás existió) y te “guardan” virtualmente.

La cosa es que en la realidad de 35 grados de calor de Buenos Aires tengo muchas charlas digitales, planes, ideas y hasta ilusiones de que pasen cosas pero nada, nada, absolutamente nada en concreto. Una visita fallida del técnico del Aire, una pelea absurda con un compañero de trabajo y el corte de luz en la oficina hacen que este lunes sea el más lunes de todos los del año y vos te prometas no salir por miedo a que se te caiga un piano en la cabeza.

Pensas y repensás pendientes, y aunque sos acérrima defensora que no creer en la cábalas hoy, por las dudas no arrancás nada. Ni te aminás a preguntarle a que te debe guita, o con quien ibas a salir si será hoy o no. Ni te animás a hacer una compra online, no sea cosa de ser víctima de un ladrón informático.

Charlando el finde con amigas comparábamos las Apps de citas con los boliches comunes de nuestra adolescencia y una dijo: Si al final es igual. Vos entrás (como antes te apersonabas en el boliche), si sabés que está tal o cual. Si crees que vas a encontrar “algo”. Y, cuando sufrís muchas desventuras, al igual que en los boliches, no entrás más. Por cuidar lo poco que queda entero de tu corazón. Por preservarte. Por no caer más con algún gil que no sabe lo que quiere pero lo quiere ya. Por evitar al que solo da vueltas y se hace el canchero en el anonimato, pero cuando vos proponés verse se borra hasta del chat.

Parece que tantos años de tantos avances que nos creímos tener las mujeres no fueron tales. Ellos siguen pensando que la mina que encara es trola. Que si es ella la que te pide el teléfono es re trola. Y que si en la primera cita entrega: es la más grande de todas las trolas y vos que sos un señor no puede tener una novia con tales características (aunque se mueran por que pase todo eso en la primera cita).


Es que al final dicen que las mujeres somos las histéricas, pero los hombres dicen millones de veces SI cuando quieren decir que NO. Todos son liberales de la boca para afuera. Con la mujer de otro. Pero la SUYA (que jamás somos de nadie, apenas si compatibilizamos compartimos vida juntos) tiene que ser así. Se recontra quejan de las minas que tienen a los pibes cortitos. Critican a los pollerudos. Pero les encanta serlo. ¿Ven que son un corso a contramano? ¿Ven que ustedes tampoco saben lo que quieren? Quieren tantas contradicciones como nosotras. Pero autodefiniéndose como simples. Será por eso que en la ciudad y en el mundo vive cada vez más gente sola. Gente que no cede, pero tampoco se miente para estar al lado de alguien. Gente fiel a si misma. Si, seguro con un millón de mambos. Pero fiel a sí misma. Personas, hombres y mujeres que, serían capaces de “negociar” si vieran que del otro lado, su futuro partener le ofrece la misma igualdad. ¿Y vos? ¿Sentís que cedés más o menos que el otro?

viernes, 12 de mayo de 2017

Buscado

Un partenaire cultural. Que le guste hacerse el turista en la ciudad, pero conozca cada calle y me pueda contar algo que no se. Que se cope con ver cine francés y se emocione con el cine argentino. Que no me ponga cara si le digo de visitar museos. Que le guste caminar y sentarse a leer en algún banco de plaza que dé al sol.


Un fijo discontinuo que se banque mis días y horas imposibles. Mis findes por medio, mis chats o llamadas entre las 22 y 23. Mis rayes de estar sola y los pedidos de auxilio a cualquier hora. Que me acompañe a la distancia, pero que con sus palabras lo pueda sentir cerca. Alguien con quien embarcarme en charlas interminables, profundas y ridículas, que no persigan ningún fin más allá que de compartir opiniones, aprender el uno del otro y reírnos de nosotros mismos.


Un  todoterreno que se banque el mate lavado, la necesidad de salir de casa al menos una vez al día, mis limitaciones en la cocina y la vergüencita que doy andando en bici. Ah, y que si estoy mal, me diga que todo va a  estar bien, mientras me abraza durante 20 minutos.


Busco a alguien que no le tenga miedo al error. Así la embarramos juntos, y aprendemos y nos conocemos y la sacamos adelante juntos. No quiero llevar, ni que me lleven. Quiero un compañero de ruta que vaya al lado mío. Que si alguna vez nos retrasamos, sea solo para tomar envión, o tirarnos del brazo para seguir, pero juntos.


No sé si tiene un nombre lo que busco. ¿Pareja, novio, chongo, PeorEsNada, ElDeTurno, Amigos con o sin derechos? Tampoco creo en las etiquetas. No es un puesto de trabajo, ni hay contrato. Aunque... Sí. Tal vez pido mucho. Soy exigente. Pasa que cuando me doy, no mido. Y pretendo que el otro haga lo mismo.